El que mucho abarca… Década de los años 70 y 80, yo vivía en un pueblo joven y muy de vez en cuando teníamos alguna diversión; en las celebraciones de Fiestas Patrias nos visitaban los circos del pueblo, de esos que tienen las lonas con muchos parches; que se instalan en la tierra al lado de los mercados y que se ponen un poste con un parlante para promocionar sus ya famosas «tres funciones, tres…»
El que más recuerdo es el circo Tony Perejil, llamado luego: «El Circo del pueblo», ese de animales flacos, de gente mil oficios, de sucias bancas de madera y de raídas lonas que nos invitaban a ver «alguito» cuando no había para la entrada. Allí podíamos ver a un solo personaje haciendo de payaso, luego se cambiaba y hacía de trapecista, minutos después
¡Oh sorpresa! era el valiente domador de leones, etc. Se multiplicaban para lograr culminar el espectáculo, pero ¿Qué tiene que ver esto con los negocios? Acá el motivo de la historia, hace un tiempo realicé un viaje al interior de país y visité varios clientes, entre ellos: dos medianos distribuidores de consumo masivo, estos negocios habían nacido (como casi todos) como pequeños negocios unifamiliares y a lo largo del tiempo fueron creciendo. Al inicio los dueños eran, además de propietarios, gerentes, vendedores, cobradores, repartidores, vigilantes, etc. no había mayor diferencia con el circo que evoca mi niñez.
La importancia de delegar:
Uno de los temas recurrentes que he visto, en estos últimos años, es que los negocios crecen, pero se siguen gestionando como al inicio, como nuestro circo, cargando de trabajo a las mismas personas, las cuales no están preparadas para todas las tareas y que, al hacerlas responsables de muchas funciones, al final no desempeñan ninguna con eficacia.
El empowerment o delegación de funciones busca especializar al personal en sub tareas en las cuales ellos podrán desarrollarse y hacerse responsables de los créditos y de los errores. Uno de los más frecuentes errores de los propietarios es negarse a delegar, ya que «nadie conoce más el negocio que ellos», que son los fundadores.
Esto evidentemente interrumpe la generación de ideas y fomenta un clima de desconfianza, ya que se percibe que el líder no tiene CONFIANZA en su gente. Sin embargo, no podemos irnos al otro extremo, delegar y no hacer nada, ya que se delegan las funciones, pero no las RESPONSABILIDADES, que siguen siendo de la persona que lidera. Esto denotaría falta de interés, poca capacidad de comunicación y un pobre compromiso con el trabajo, ¿Qué podemos hacer para tener una correcta delegación? aquí algunas recomendaciones:
5 Recomendaciones que debes considerar como líder:
1. Tener mapeados todos los procesos de la organización
Esta es una de las principales actividades que tenemos que hacer, los procesos son la columna vertebral del funcionamiento de la organización, debemos saber cuáles son estos para así poder medir la «salud de la empresa».
2. Definir el perfil de las personas que tendrán a cargo los procesos o tareas:
En función del paso inicial tenemos que definir un manual de funciones y el perfil de personas que, a nuestro juicio, serían exitosas gestionando.
3. Selección de las personas
Aquí en general cometemos muchos errores, aun sabiendo cual es el perfil de las personas que necesitamos. A veces terminamos poniendo a los «que tenemos disponibles» para «ganar tiempo», ya que el proceso de selección a veces nos abruma e implica mucho tiempo y acabamos tomando a personas que sabemos que no son las idóneas, pero aun así los tomamos.
En otras ocasiones, ya tenemos a alguien que está ejerciendo un puesto, pero con la cual no nos sentimos satisfechos, a pesar de ello, los mantenemos en la posición.
He visto casos de empresas de vanguardia que te toman su tiempo para realizar las tareas a pesar de la demora, pero al final toman a las personas que el perfil requiere, esto evidentemente no les garantiza éxito al 100%, pero minimiza los riesgos. Lo cierto es que si queremos que el empowerment funcione debemos tener a las personas correctas.
4. Elaboración de los KPI´s correctos
Cuando un avión está a punto de partir la tripulación hace un check list riguroso de las acciones que debe hacer, luego tienen su panel de control que les dice si están en el rumbo correcto, si los motores están funcionando bien, si están en la altitud planeada, se ven los niveles de los fluidos, etc.
Análogamente debemos tener unos indicadores precisos que nuestra gente debe revisar constantemente para saber si estamos en el rumbo correcto, y si no lo estamos, poder tomar las medidas correctivas a tiempo.
5. Retroalimentación constante
En los primeros párrafos vimos que no se trata de delegar y no hacer nada más, se trata de acompañar a nuestra gente en su viaje, que sepan que si bien es cierto ellos son los responsables de las tareas, nosotros estamos cerca para apoyar, esto les da una sensación de crecimiento, confianza y seguridad indispensables para crear una cultura ganadora.
Volviendo a nuestro ejemplo del circo, si quieres volverte en un “Fuentes Gasca”, “Circo Ruso”, o siendo más atrevido un “Cirque Du Soleil” debes trabajar en la profesionalización y la delegación, ya que como dice Daniel Cadavid: “Delegar es la forma más efectiva para hacer crecer tu negocio, por lo tanto, debes saber qué delegas, transmitir bien lo que delegas y controlar lo que delegas”.
Finalmente “Delegar el trabajo siempre funciona; SIEMPRE QUE EL QUE DELEGA EL TRABAJO TAMBIÉN TRABAJE”.







