Chip de adaptación: sobre todo en las pymes de servicios, deberán brindar un rol más protector y empático con sus clientes. Ya no basta con ofrecer un buen producto y agradable experiencia, ahora hay que decir que somos un local pulcro, limpio, desinfectado y todo el personal en excelente estado de salud.
“La digitalización ya no es una opción, es una obligación”
El mundo después de la cuarentena no será el mismo que dejamos. Si ya modifico procesos y protocolos sanitarios para mejorar mi experiencia de usuario y promesa de marca, debo de ser congruente entre lo que digo y hago. Facilidades de pago, modificar canales de distribución, etc.
La digitalización ya no es una opción, es una obligación. Llegar a más clientes a través de la ventana virtual que ofrece el e-commerce será una línea de comercialización para muchas pymes que antes solo lo veían como un ahorro de local físico y vender a través de redes sociales. Hoy el nuevo consumidor será más exigente y desconfiado, nuestra promesa de compra debe cerrar el círculo de muchos momentos mágicos.
Pymes post cuarentena
Las empresas terminada la cuarentena deben de acomodarse a los cambios del nuevo consumidor, es decir, deberán de adaptar sus procesos no sólo a la normativa estatal, sino también a los requerimientos mínimos del consumidor.





